El pequeño Yami entra en acción, ¿eh? Ya suponía que no se quedaría al margen de esto. Podría poner mis planes en peligro, podría, si es que alguien pudiese. Una pena para él que yo ya contara con esto.
Bueno, ahora tendré que modificar algunas cosas, claro, los oceanizadores son tan imprevisibles... y sin una organización clara me cuesta planificar sus movimientos... pero ahora estoy sobre aviso. Puedo utilizarles, pero he de tener cuidado con ellos.
Esta noche prepararé lo que necesito para mañana, un par de llamadas y algunos correos... hablando de lo cual, espero que Stolinov esté bien, aun tengo planes para él. Tendré que comprobarlo.
Por ahora, ni el pequeño Yami ni su Björk podrán hacer nada. Björk... esta vez me toca a mí jugar contigo.
lunes, 4 de junio de 2007
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1 comentario:
Sigue jugando con nosotros.
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